Sosa Peña, R. G., Mazó Quevedo, M. L., De los Santos De Dios, R. O., Hernández Jiménez, C., De Jesús Balcázar Sosa, Ma. T. (coords) (2026). Diálogos interdisciplinarios para el desarrollo humano. Comunicación Científica, México. https://doi.org/10.52501/cc.428
Sosa Peña, Rocío Guadalupe, et al.. "Antropología de la persona y justicia de género: Fundamentos éticos para una política pública equitativa y participativa". Diálogos interdisciplinarios para el desarrollo humano, editado por Rocío Guadalupe Sosa Peña, et al., Comunicación Científica, 2026, pp. 11-29.
Sosa Peña, Rocío Guadalupe, et al.. "Antropología de la persona y justicia de género: Fundamentos éticos para una política pública equitativa y participativa". En Diálogos interdisciplinarios para el desarrollo humano, editado por Rocío Guadalupe Sosa Peña, et al., 11-29. México: Comunicación Científica, 2026.
Desde la perspectiva de la antropología de la persona, se propone una reflexión teórica sobre los fundamentos éticos de las políticas públicas, con el objetivo de aportar criterios normativos para la justicia de género en contextos democráticos. Partiendo del diagnóstico de la policrisis contemporánea, se argumenta que los enfoques tecnocráticos y procedimentales de la acción pública son insuficientes para abordar desigualdades estructurales persistentes, particularmente aquellas que afectan la participación política de las mujeres. Desde la tradición de la antropología filosófica personalista, se sostiene que la noción de persona, entendida como sujeto de dignidad, relacionalidad y agente moral, proporciona un marco ético más sólido para el diseño y la evaluación de políticas públicas equitativas y participativas. La metodología adoptada responde a un enfoque interdisciplinario que articula a la antropología filosófica, la ética pública y la filosofía política, permitiendo una lectura crítica de las estructuras sociales que condicionan la vida humana. Los principales hallazgos evidencian que la identidad femenina constituye una dimensión ética y política central en la formulación de políticas de género, y que las políticas públicas deben atender no solo a criterios de eficiencia, sino también demandas éticas que reconozcan la diversidad y la subjetividad como fuentes legítimas de transformación social. Se concluye que un enfoque de políticas públicas centrado en la persona permite articular la ética, la justicia de género y la democracia, contribuyendo a la construcción de sociedades más justas, inclusivas y orientadas al bien común.