Juárez, Norma Helen (coord.) (2026). Huertos terapéuticos y educativos. Enfoques teóricos, metodología y práctica en Latinoamérica. Comunicación Científica. México. https://doi.org/10.52501/cc.432
Sabogal Lagomarsino, Constanza. "La tierra que nos sostiene: La huerta como espacio de encuentro e integración". Huertos terapéuticos y educativos, editado por Norma Helen Juárez, Comunicación Científica, 2026, pp. 77-97.
Sabogal Lagomarsino, Constanza. "La tierra que nos sostiene: La huerta como espacio de encuentro e integración". En Huertos terapéuticos y educativos, editado por Norma Helen Juárez, 77-97. México: Comunicación Científica, 2026.
Uno de los objetivos de este artículo es considerar la importancia de la terapia hortícola desde lo concreto, desde las experiencias realizadas, para demostrar las posibilidades de acción que tiene para el beneficio en las comunidades, teniendo como base la inclusión social. Mi relato se sitúa en la ciudad de Buenos Aires, Argentina, en el periodo de 2016 a 2024. En un primer momento abordaré mi experiencia en la Fundación Casa Angelman, centro de referencia que trabaja con familias de niños con síndrome de Angelman y diagnósticos similares, en alianza con la Foundation for Angelman Syndrome Therapeutics (FAST). Compartiré resultados de un taller de reconexión con la naturaleza, en el que apliqué la terapia hortícola. Posteriormente, referiré a la formación de otro programa para diferentes poblaciones: adultos mayores, personas con discapacidad y abierto a toda la comunidad, donde se desarrolló una huerta como espacio productivo, pero también como un espacio social de desarrollo personal para cualquier persona, sin importar su condición. Diseñamos e implementamos esta huerta en Puerto Libre, que es un centro municipal dentro de un predio en la localidad de Martínez, donde se promueve el envejecimiento activo y saludable para personas mayores de 60 años. Por último, abordaré la experiencia realizada, en la Huerta del Vivero Municipal, de San Isidro. En este participaron diferentes colectivos y alumnos de la Institución Fátima, centro terapéutico para personas con sordoceguera y discapacidad múltiple sensorial. Todos los casos relatados, si bien no estuvieron exentos de algunos obstáculos, la terapia hortícola y el contacto con la tierra hicieron posible beneficios que van desde lo cognitivo, psicológico, físico hasta lo social. Y un punto no menor es la recuperación de espacios a veces inutilizados o yermos transformándolos en verdaderos jardines y huertos llenos de vida.