Capítulo 2. Clima familiar y consumo de alcohol en jóvenes del área rural y urbana [Environment Family and Alcohol Consumption in Young People in Rural and Urban Areas]
Dimensions
Capítulo 2. Clima familiar y consumo de alcohol en jóvenes del área rural y urbana
[Environment Family and Alcohol Consumption in Young People in Rural and Urban Areas]
Annel González-Vázquez1
Karla Selene López-García2
Francisco Rafael Guzmán-Facundo3
Arodi Tizoc-Márquez4
Josefina Saraí Candía-Arredondo5
Resumen
Objetivo: identificar la relación que existe entre el consumo de alcohol y el clima familiar de los jóvenes del área rural y urbana. Metodología: El diseño del estudio fue descriptivo correlacional; el muestreo fue aleatorio, y la muestra estuvo conformada por 302 jóvenes (133 jóvenes del área rural y 169 jóvenes del área urbana). Resultados: Se reportó un mayor consumo dañino en los jóvenes del área rural (55.2%). En los jóvenes del área rural se presentó mayor consumo sensato (44.5%). El clima familiar mostró mayores medias en los jóvenes del área urbana en las subescalas de cohesión y expresividad. En los jóvenes del área rural se reportó una relación positiva y significativa del consumo de alcohol dependiente y el clima familiar (r = .224, p = .022). Un modelo de Regresión Lineal reportó que el clima familiar y el área predicen el consumo de alcohol de los jóvenes con una varianza explicada de 17.7% (p < .001). Conclusiones: La información reportada puede ser sustento científico en el campo de la prevención del consumo de alcohol, mediante la integración de programas de prevención para consumo de alcohol en población rural que aborden la familia.
Palabras clave: familia, consumo de alcohol, población rural, población urbana (DeCS, Bireme).
Introducción
De acuerdo con reportes globales, el consumo de alcohol se identifica como uno de los principales problemas de salud a nivel mundial, debido a las repercusiones físicas, mentales y sociales, además de representar la tercera causa de muerte (Organización Mundial de la Salud [oms], 2015). En Latinoamérica se reporta que la edad de inicio del consumo de alcohol es antes de los 14 años, con un patrón de consumo de baja frecuencia, sin embargo, se ingiere en alta cantidades por ocasión. Asimismo, se estima que anualmente ocurren 14 000 defunciones en menores de 19 años a causa del consumo de esta sustancia (Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la notas Muñiz [inprfm], Instituto Nacional de Salud Pública [insp], Comisión Nacional Contra las Adicciones, Secretaría de Salud [conadic-ss], 2017; Organización Panamericana de la Salud [ops], 2015). En México se ha reportado un aumento en las prevalencias del consumo de alcohol del año 2011 al 2016, en población de 18 a 65 años. El consumo excesivo en el último año aumentó de 31.2% a 37.4%; el consumo en el último de 35% a 39.9%; el consumo diario, de 0.9% a 3%, respectivamente (inprfm, insp, conadic-ss, 2017).
De acuerdo a la evidencia se observa que la conducta del consumo de alcohol puede estar influenciada por factores ambientales, en los que el contexto rural y urbano pueden estar implicados, debido a sus diferencias explicadas por las condiciones económicas, sociales, educacionales y culturales, así como a los niveles de aplicación y cumplimiento de las normas políticas establecidas (Gómez et al., 2019; Obradors-Rial, Ariza y Muntaner, 2014). Por su parte, la OMS refiere que en el fenómeno del consumo de alcohol no exite un factor dominante, mientras más factores vulnerables converjan en los jóvenes, más probable es el desarrollo de problemas relacionados con el consumo de alcohol (oms, 2015).
Dentro de los factores ambientales que pueden tener repercusión en conductas de riesgo, se puede identificar el clima familiar, determinado por las situaciones que ocurren en la familia, identificando el grado de cohesión afectiva entre ellos, la expresividad de opiniones y los sentimientos entre los miembros de ésta o la presencia e intensidad de conflictos familiares (Armendáriz et al., 2015; Cerkez et al., 2015). En la familia, cada uno de sus miembros desempeña un rol. Los padres establecen reglas, funciones y pueden ser observados por los hijos como un modelo a seguir, por lo que, ante un entorno en donde se presenten conductas de consumo de alcohol u otras drogas, el hijo puede considerar tal comportamiento como algo adecuado y ponerlo en práctica en su vida social autónoma (Telumbre et al., 2017; Zurita y Álvaro, 2014).
Debido a las referencias y al conocimiento general sobre el clima familiar en el contexto rural y urbano en el fenómeno del consumo de alcohol es escaso. De ahí, el propósito del estudio fue identificar la relación que existe entre el consumo de alcohol y el clima familiar de los jóvenes del área rural y urbana. Los resultados aportan información valiosa que contextualiza la problemática del consumo de alcohol y fortalecen el conocimiento de ambos contextos, con la finalidad de rediseñar intervenciones específicas a las necesidades y evitar el consumo del alcohol.
Metodología
Diseño del estudio es descriptivo correlacional, describe la relación de las variables del clima familiar y el consumo de alcohol de los jóvenes del área rural y urbana. Se trató de un corte de tipo trasversal, debido a que los datos se obtuvieron en un momento específico del tiempo (Gray, Grove y Sutherland, 2016). La población del estudio se integró por jóvenes del área rural y jóvenes del área urbana del estado de Nuevo León, México. El muestreo utilizado fue probabilístico, con selección aleatoria del área geográfica dividida en manzanas (constituido por una o un grupo de viviendas, lotes o terrenos de uso habitacional). La muestra final se conformó por 133 jóvenes del área rural y 169 jóvenes del área urbana.
Instrumentos
Para medir las variables del estudio, los autores realizaron una cédula de datos personales para identificar la edad, sexo, estado civil, escolaridad y ocupación de los participantes. El consumo de alcohol se midió con el Cuestionario de Identificación de Desórdenes por Consumo de Alcohol (audit) (Saunders et al., 1993), el cual (integrado por 10 ítems) examina el consumo de dicha sustancia, durante los últimos doce meses, y sus consecuencias, e identifica el consumo de alcohol sensato, dependiente y dañino. El audit se ha utilizado en estudios realizados en jóvenes universitarios de México, y ha reportado un Alpha de Cronbach de 0.87 a 0.90 (Telumbre et at., 2017).
La variable clima familiar se midió con la escala de clima familia (Fernández-Ballesteros y Sierra,1989) conformada por 27 ítems, con tipo de respuesta dicotómico (verdadero = 1, falso = 2). La escala valora tres dimensiones: cohesión, expresividad y conflicto. La confiabilidad se ha reportado aceptable para cada una de las dimensiones (cohesión α = .85, expresividad α = .80 y conflicto α = .83) (Jiménez, 2011).
Análisis de los datos
Para el análisis de los datos se utilizó el paquete estadístico ibm spss Statistics, versión 20. Se utilizó la estadística descriptiva para las variables categóricas. Se calculó la normalidad de las variables del estudio a través de la prueba de Kolmogorov-Smirnov. Se determinó el uso de pruebas no paramétrica. Se realizó análisis inferencial como coeficientes de correlación de Spearman y pruebas de U de Mann-Whitney, además de un modelo de regresión lineal.
Consideraciones éticas
El estudio fue aprobado por el Comité de Ética e Investigación de la Facultad de Enfermería de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Se respetaron los artículos establecidos por la Ley General de Salud en materia de investigación para la salud (Secretaría de Salud, 1987). Se informó a los participantes el objetivo, el procedimiento de la investigación. Si el joven decidía participar, se solicitaba la autorización por medio del consentimiento informado, además, la información proporcionada fue anónima.
Resultados
Respecto a las variables sociodemográficas se identificó que la mayoría de los participantes tenían edad entre los 18 y 22 años: el 78.9% de los jóvenes del área rural y 48.5% de los jóvenes del área urbana. El estado civil en el área rural y urbana fue de un 70% como solteros. De acuerdo con el sexo, el 55.6% de los jóvenes del área rural se identificaron como masculino; el 52% de los jóvenes del área urbana se identificaron como femenino.
Al cuestionar si trabajaban, el 67.7 % y 75.7% de los jóvenes del área rural y urbana, respectivamente, mencionan trabajar. La mayoría refiere un trabajo informal, como empleados en establecimientos (55.6%), actividades elementales como trabajo de campo, limpiadores, trabajadores de la obra (32.2%) y otros oficios (12.2%).
La tabla 1 reporta diferencias significativas en el tipo de consumo de alcohol por área rural y urbana. El consumo sensato (χ2 = 12.52, p = .001) fue mayor en los jóvenes del área urbana (44.5%), en comparación con los jóvenes del área rural (22.9%). El consumo dañino de alcohol (χ2 = 20.96, p = .001) resultó mayor en los jóvenes del área rural (55.2%).
Tabla 1. Tipo de consumo de alcohol por área
| Tipo de consumo | Rural | Urbana | Valor de p | |||||||
| Sí | No | Sí | No | χ 2 | ||||||
| f | % | f | % | f | % | f | % | |||
| Sensato | 24 | 22.9 | 81 | 77.1 | 65 | 44.5 | 81 | 55.5 | 12.52 | .001 |
| Dependiente | 23 | 21.9 | 82 | 78.1 | 42 | 28.8 | 104 | 71.2 | 1.49 | .140 |
| Dañino | 58 | 55.2 | 47 | 44.8 | 39 | 26.7 | 107 | 73.3 | 20.96 | .001 |
Nota: n = 251 jóvenes que refirieron consumir alcohol en los últimos 12 meses, f = frecuencia, % = porcentaje, χ2 = Chi cuadrado, p = significancia observada.
notas: audit.
La tabla 2 reporta la diferencia de medias del clima familiar por área. Se observa que existe diferencia significativa entre las puntuaciones del clima familiar (U = 9463.5, p = .018), destacándose mayores medias y medianas para los jóvenes del área urbana (M= 42.53, Mdn = 43.00), en comparación con los jóvenes del área rural (M= 41.83, Mdn = 42.00). Respecto a las subescalas del clima familiar, se reportó diferencia significativa en la subescala de cohesión (U = 9623.5, p = .029) y expresividad (U = 9517.5, p = .021), destacando mayores medias y medianas en los jóvenes del área urbana.
Tabla 2. Contraste de medias y medianas de la puntuación del clima familiar por área rural y urbana por la prueba U de Mann-Whitney
| Variable | Rural | Urbana | U | Valor de p | ||
| X | Mdn | X | Mdn | |||
| Clima familiar | 41.83 | 42.00 | 42.53 | 43.00 | 9463.5 | .018 |
| Subescalas Cohesión | 15.33 | 16.00 | 15.93 | 17.00 | 9623.5 | .029 |
| Expresividad | 14.33 | 14.00 | 14.79 | 15.00 | 9517.5 | .021 |
| Conflicto | 12.55 | 12.00 | 12.36 | 12.00 | 10403.5 | .254 |
Nota: n = 302 (133 jóvenes del área rural y 169 jóvenes del área urbana), X = media, Mdn = mediana, U = estadístico U de Mann Whitney, p = significancia observada.
notas: Escala de Clima Familia.
En la tabla 3 se reporta que el clima familiar en el área rural se relaciona positiva y significativamente con el consumo de alcohol dependiente (r = .224, p = .022); con el consumo dañino, el clima familiar se relaciona negativa y significativamente (r = −.270, p = .001). El clima familiar en el área urbana no presenta relación con el consumo de alcohol.
Tabla 3. Coeficiente de Correlación Spearman para el clima familiar y consumo de alcohol de los jóvenes del área rural y urbana.
| Variable | Rural | Urbana |
| Clima familiar | Clima familiar | |
| Consumo sensat | .100 (.312) | .124 (.135) |
| Consumo dependient | .224* (.022) | −.035 (.674) |
| Consumo dañin | −.270** (.001) | −.104 (.212) |
Nota: n = 302 (133 jóvenes del área rural y 169 jóvenes del área urbana) *= la correlación es significante al nivel de 0.05, ** = la correlación es significante al nivel de 0.01, paréntesis = valor de p.
notas: Escala de Clima Familia y audit.
En la tabla 4 se presenta un modelo de regresión lineal del clima familiar, área (rural y urbana) y consumo de alcohol. Se observa que el clima familiar y el área predicen el consumo de alcohol de los jóvenes con una varianza explicada de 17.7% (p < .001).
Tabla 4. Modelo de Regresión Lineal para el clima familiar y el consumo de alcohol de los jóvenes del área rural y urbana
| Variable | Coeficientes no estandarizados | Coeficientes tipificados | ic de 95% | ||||
| β | Error estándar | β | Valor p | li | ls | ||
| (Constante) | 20.277 | 5.411 | |||||
| Clima familiar | −.258 | .123 | −.125 | .036 | −.499 | −.017 | |
| Área | -3.350 | .781 | −.250 | .001 | -4.888 | -1.812 | |
| F = 17.69 R2 = 17.7%, p < .001 | |||||||
Nota: β = beta, p = significancia observada, ic = Intervalo de confianza, li = Límite inferior, ls = Límite superior, n = 302.
Fuente: Escala de Clima Familia y audit.
Discusión
De acuerdo con los resultados se observó mayor consumo de alcohol de tipo dañino en el área rural; en la población urbana se reportó un mayor consumo sensato. En este sentido, las características del contexto rural (como las desigualdades sociales, la falta de oportunidades) pueden ser un factor que acentúe estas condiciones que vulneran a los jóvenes para que aumente la conducta de consumo de alcohol dañino, lo cual aumenta la probabilidad de dependencia del consumo de alcohol en dicha población. Probablemente, estos hallazgos se explican debido a que los jóvenes del área rural ven normalizado el consumo de alcohol, lo cual puede estar relacionado con prácticas culturales y tradiciones que se presentan en el contexto con mayor presencia de la conducta (Espejo et al., 2017).
Con respecto al clima familiar, en las subescalas de cohesión y expresividad familiar, el consumo de alcohol es mayor en los jóvenes del área urbana, en comparación con los jóvenes del área rural. Una posible explicación puede ser lo señalado por Castaño, García y Marzo (2014) y Gómez y colaboradores (2019), en relación a que es diferente la interacción que se establece en las familias asentadas en sectores rurales, ya que la estructura familiar en ocasiones es compuesta o es extensa, y pueden existir problemas de comunicación y una carencia de cohesión afectiva, es decir, menor grado de apoyo parental y compromiso entre los miembros, o menor expresividad de actuar libremente y expresar directamente sus sentimientos (Gatta et al., 2016). En cambio, en las familias del área urbana se ha identificado que existe un menor número de hijos, lo que puede facilitar el grado de cohesión existente y una adecuada expresividad entre sus miembros, además de otras variables vinculadas al contexto familiar como es la situación económica, el ajuste familiar y el nivel de convivencia, las cuales pueden ser determinantes para el clima familiar del joven (Armendáriz-García et al., 2015; Zurita y Álvaro 2014).
Se identificó que el clima familiar es mayor la influencia para el consumo de alcohol en los jóvenes del área rural, una posible explicación es la identificación de la familia como la encargada y responsable de forjar la personalidad y la conducta de los jóvenes, donde las pautas de interacción familiar, como la comunicación, la cohesión, la adaptabilidad de los miembros y consumo de alcohol de los propios padres son factores protectores o de riesgo para la adquisición de conductas o comportamientos, considerando a la familia como un modelo (Telumbre et al., 2017), además, el consumo en la familia se puede entender como algo permisible por ser una droga legal.
Con respecto a la influencia del área en el consumo de alcohol, ésta puede estar explicada de acuerdo a las diferencias de las actividades recreativas y laborales que desempeñan los jóvenes. Los tipos de trabajo que realizan los jóvenes del área rural son labores de actividades elementales que demanden mayor esfuerzo físico, y los jóvenes utilizan el consumo de alcohol como una forma de disminuir el cansancio o estrés (Cerkez et al., 2015; Espejo et al., 2017).
La información reportada puede ser sustento científico en el campo de la prevención del consumo de alcohol, mediante la integracción de programas rurales que aborden la familia en conjunto, ya que se observa la influencia de ésta en las conductas de los jóvenes.
Bibliografía
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